
Un ataque con drones alcanzó un tren de pasajeros en el este de Ucrania, dejando víctimas mortales y decenas de heridos en uno de los episodios más graves contra civiles en las últimas semanas. Las autoridades ucranianas responsabilizaron a Rusia por el impacto directo sobre un convoy que transportaba a casi 200 personas. El ataque ocurrió en la región de Járkov, donde un dron impactó uno de los vagones del tren en pleno trayecto.
Según información oficial, al menos cinco personas murieron y varias más resultaron heridas, algunas de ellas de gravedad. El tren afectado realizaba un recorrido regular y no tenía ningún uso militar, lo que incrementó la conmoción por el ataque. Equipos de emergencia acudieron rápidamente al lugar para evacuar a los pasajeros y asistir a los heridos entre los restos del vagón destruido. El bombardeo al tren se produjo pocas horas después de una nueva oleada de ataques con drones contra la ciudad portuaria de Odesa, en el sur del país.
En esa ofensiva murieron al menos tres personas y más de veinte resultaron heridas, según reportes de las autoridades locales. En paralelo, Rusia ha intensificado sus ataques contra infraestructuras críticas, especialmente el sistema energético. Miles de hogares ucranianos permanecen sin electricidad en medio de temperaturas invernales extremas, agravando la situación humanitaria. En la capital, Kiev, más de 700.000 residentes continúan afectados por cortes de energía derivados de ataques recientes. Las autoridades advirtieron que la reparación de los daños se ve dificultada por la persistencia de los bombardeos.
El ataque contra el tren ocurrió apenas días después de que representantes de Ucrania y Rusia mantuvieran contactos diplomáticos orientados a explorar posibles vías para reducir el conflicto, lo que aumentó las dudas sobre la viabilidad de cualquier avance hacia la paz. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, condenó el ataque y afirmó que no existe justificación alguna para atacar a civiles. Subrayó que acciones de este tipo socavan cualquier intento de diálogo y profundizan el sufrimiento de la población.
Zelenski también instó a los aliados internacionales a incrementar la presión sobre Moscú, argumentando que los ataques deliberados contra objetivos civiles representan una escalada peligrosa del conflicto. Mientras continúan los esfuerzos diplomáticos, la guerra en Ucrania sigue cobrando vidas lejos del frente. El ataque al tren de pasajeros refuerza la percepción de que la población civil permanece en el centro de un conflicto que no muestra señales claras de desescalada.