
NUEVA YORK, 10 de junio de 2025 — La actriz y productora Blake Lively ha salido victoriosa de una demanda por difamación que ascendía a 400 millones de dólares, presentada por el también actor y director Justin Baldoni, en un caso que acaparó titulares desde su presentación a inicios de este año.
El juez federal que presidía el caso en la Corte del Distrito Sur de Nueva York resolvió desestimar la acusación por considerar que las declaraciones emitidas por Lively estaban protegidas bajo el amparo constitucional de la Primera Enmienda, que garantiza la libertad de expresión.
La demanda de Baldoni acusaba a Lively, a su esposo Ryan Reynolds, a su publicista y a un periodista del New York Times de haber participado en una “campaña de desprestigio” que afectó su carrera y reputación.
El centro del conflicto habría sido un reportaje en el cual Lively opinaba sobre la responsabilidad de figuras públicas en contextos de acoso laboral, sin mencionar directamente a Baldoni. El equipo legal de Lively calificó la acción judicial como un intento de intimidación y censura. Tras el fallo, su abogado anunció que solicitarán una compensación por los gastos legales incurridos y por el “abuso del sistema judicial” por parte de Baldoni.
Aunque esta victoria representa un alivio para la actriz, el caso aún tiene un componente pendiente: el juicio por separado sobre las denuncias de acoso sexual que involucran a Baldoni y que podrían ser revisadas en marzo de 2026, según declaraciones de la fiscalía.
Este fallo ha sido celebrado por organizaciones defensoras de los derechos de la mujer y la libertad de prensa, que lo ven como un precedente importante para figuras públicas que se atreven a hablar sobre temas delicados en la industria del entretenimiento.