
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció que entregará su boleto número 00001 para el partido inaugural del Mundial de 2026, que se disputará el 11 de junio en el Estadio Azteca.
La mandataria explicó que su intención es obsequiarlo a una joven aficionada al fútbol que no pueda costear una entrada, como símbolo de inclusión y esperanza. El mecanismo de selección aún no ha sido definido, aunque Sheinbaum adelantó que se buscará hacerlo de forma justa y transparente.
Los boletos para el encuentro inaugural en la Ciudad de México tienen precios que oscilan entre los 370 y los 1.825 dólares estadounidenses, cifras inalcanzables para gran parte de la población mexicana. Con un salario mínimo mensual de alrededor de 8.364 pesos —equivalente a unos 455 dólares—, el gesto de la presidenta ha sido recibido con empatía entre los sectores más humildes, que ven en la iniciativa un reconocimiento a los verdaderos fanáticos del deporte.
El Mundial de 2026 marcará un hecho histórico: por primera vez, 48 equipos competirán por la copa, y México volverá a ser sede junto a Estados Unidos y Canadá. La final está programada para el 19 de julio en East Rutherford, cerca de Nueva York, en un evento que promete unir a millones de seguidores del fútbol en todo el continente.