
El Buró Federal de Investigaciones (FBI) emitió este jueves una alerta conjunta junto con agencias de inteligencia de Finlandia, Países Bajos, Polonia y República Checa, advirtiendo sobre la expansión de una campaña de ciberataques a gran escala conocida como Salt Typhoon, atribuida al gobierno chino.
Según el comunicado oficial, esta operación ha superado los límites del espionaje digital tradicional y ahora se centra en atacar directamente infraestructuras críticas en más de 80 países, poniendo en riesgo servicios esenciales y redes globales.
De acuerdo con la investigación, los atacantes han evolucionado sus técnicas, dejando de lado únicamente la recopilación de datos sensibles y adoptando métodos que buscan vulnerar sistemas fundamentales como energía, transporte, telecomunicaciones y redes gubernamentales.
El FBI recalcó que el alcance y la agresividad de esta campaña constituyen una amenaza global sin precedentes, que exige cooperación internacional urgente y medidas preventivas inmediatas.
Los países aliados que participaron en el anuncio coincidieron en señalar que Salt Typhoon representa un desafío estratégico que no puede enfrentarse de manera aislada. Además, recomendaron a empresas y gobiernos reforzar sus protocolos de ciberseguridad, actualizar sistemas, monitorear accesos sospechosos y compartir información de inteligencia en tiempo real para minimizar riesgos.
Esta advertencia se enmarca en un contexto de creciente tensión tecnológica y geopolítica entre Estados Unidos y China, donde la supremacía digital y el control de las redes globales se han convertido en ejes centrales de la competencia internacional. Para la ciudadanía, este episodio refleja la fragilidad de las infraestructuras digitales y la importancia de fortalecer la confianza en los sistemas que sostienen la vida diaria.