
Miles de palestinos han huido de la ciudad de Gaza desde la noche del lunes, mientras otros muchos se resisten a abandonar sus hogares pese a la intensificación de los ataques israelíes, que han dejado al menos 16 muertos en las últimas horas. Según el diario Times of Israel, citando estimaciones del ejército, alrededor de 20.000 personas abandonaron la ciudad durante la noche, y fuentes palestinas informaron que miles más huyeron hacia el sur desde diversos barrios de la capital del enclave.
Israel anunció en agosto su intención de tomar el control total de la ciudad de Gaza con el objetivo declarado de desmantelar las unidades de la organización militante Hamás que aún operarían en la zona. En ese marco, el ejército israelí ha instado reiteradamente a toda la población civil a evacuar hacia las denominadas “zonas humanitarias” en el sur de la Franja, argumentando que se trata de un paso necesario para garantizar su seguridad.
De acuerdo con cifras oficiales del propio ejército, más de 300.000 palestinos ya han abandonado la ciudad, que anteriormente albergaba a cerca de un millón de personas, mientras que la oficina de prensa controlada por Hamás eleva esa cifra a 350.000 desplazados. Testigos presenciales relataron a la Agencia de Prensa Alemana que los bombardeos de la noche del lunes fueron particularmente intensos y destruyeron numerosos edificios en distintos puntos de la ciudad.
Fuentes médicas locales confirmaron que al menos 16 personas murieron desde la medianoche como consecuencia de los ataques. El ejército israelí ha demolido en las últimas semanas decenas de edificios de gran altura, argumentando que Hamás ha instalado allí puestos de observación y colocado artefactos explosivos para frenar el avance de las tropas.
En paralelo, medios israelíes informaron —citando fuentes palestinas— que Hamás habría trasladado a varios de los rehenes israelíes que mantiene cautivos desde octubre fuera de los túneles subterráneos, colocándolos en casas y tiendas de campaña para intentar disuadir los ataques aéreos en ciertas zonas. Según esas versiones, la madre de uno de los secuestrados declaró que su hijo estaría siendo retenido en la superficie en la ciudad de Gaza y utilizado como escudo humano.
Ninguna de estas afirmaciones ha podido ser verificada de manera independiente hasta el momento. La situación en la ciudad de Gaza se vuelve cada vez más crítica, en medio de un colapso humanitario creciente y el temor de que los enfrentamientos escalen aún más en los próximos días.