
El auge de la inteligencia artificial continúa redefiniendo el mapa del poder económico global y ha impulsado con fuerza el valor de las mayores empresas cotizadas del mundo. En 2025, la capitalización bursátil conjunta de las 100 compañías más valiosas aumentó un 23 %, alcanzando un récord histórico de 54,4 billones de dólares, según un análisis de la consultora EY. Las empresas estadounidenses consolidan su dominio en este ranking.
Sesenta de las cien compañías más valiosas tienen su sede en Estados Unidos y ocho de ellas se encuentran entre las diez primeras, confirmando el liderazgo estructural del país en sectores clave como tecnología, inteligencia artificial y semiconductores. El primer puesto lo ocupa ahora el fabricante de chips Nvidia, con una capitalización bursátil cercana a los 4,5 billones de dólares, desplazando a Apple, que durante años lideró la clasificación. E
n tercer lugar se sitúa Alphabet, la empresa matriz de Google, con un valor de mercado ligeramente inferior a los 3,8 billones de dólares. Europa, en cambio, queda completamente fuera del grupo de las diez compañías más valiosas del mundo. De las cien empresas que integran el ranking, solo 17 tienen su sede en el continente europeo, frente a 19 compañías asiáticas, lo que evidencia una brecha cada vez más profunda en la carrera tecnológica global. Según EY, el entusiasmo de los inversores por la inteligencia artificial fue uno de los principales motores del alza bursátil en 2025.
Sin embargo, los beneficios de este crecimiento se concentran mayoritariamente en Estados Unidos y Asia, mientras Europa permanece, por ahora, como un actor secundario en el desarrollo y monetización de estas tecnologías. Gunther Reimoser, socio de EY, señala que las empresas europeas aún tienen una oportunidad para recuperar terreno, pero advierte que la fortaleza financiera y el poder de mercado de las grandes tecnológicas estadounidenses resultan hoy difícilmente alcanzables para muchos competidores europeos. Sin inversiones decisivas y una mayor integración de los mercados de capitales, la brecha podría ampliarse aún más.
El avance de la inteligencia artificial también está acelerando un cambio estructural en los mercados, en detrimento de sectores industriales tradicionales. Empresas históricamente dominantes en la industria pesada y la automoción están perdiendo peso relativo frente a compañías tecnológicas y digitales. Un ejemplo claro es la industria automotriz europea. A finales de 2023, los principales fabricantes alemanes aún figuraban entre las 300 empresas más valiosas del mundo.

En la actualidad, ninguna de ellas logra mantenerse en ese grupo, reflejando el cambio de prioridades del mercado. Tesla se mantiene como la empresa automovilística más valiosa del mundo, ocupando el noveno lugar del ranking global con una capitalización de 1,5 billones de dólares. En contraste, Mercedes-Benz, BMW y Volkswagen suman en conjunto apenas 197.000 millones de dólares y se sitúan muy por detrás en la clasificación.
El dominio de la inteligencia artificial no solo está redefiniendo quién lidera los mercados, sino también qué sectores marcan el rumbo del crecimiento global. Mientras Estados Unidos y Asia capitalizan esta transformación, Europa enfrenta el desafío de decidir si acelera su apuesta tecnológica o acepta un papel cada vez más marginal en la economía del futuro.