
Tensión en Minneapolis tras la muerte de una mujer durante un operativo federal de inmigración Una mujer murió a tiros la mañana del miércoles en el sur de Minneapolis, Minnesota, durante un operativo llevado a cabo por autoridades federales de inmigración, en un hecho que ha desatado una fuerte polémica y nuevas protestas en la ciudad. El incidente ocurrió en una zona residencial mientras agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) realizaban una serie de arrestos como parte de una operación migratoria de gran escala.
De acuerdo con los primeros reportes, un agente policial disparó contra la mujer cuando esta se encontraba dentro de su vehículo. Un video difundido en redes sociales muestra el momento en que un oficial dispara a través de la ventana del automóvil mientras la mujer aparentemente intentaba huir. Antes del tiroteo, los agentes habrían intentado abrir la puerta del vehículo y sacar a la conductora por la fuerza. Tras los disparos, el automóvil avanzó sin control y terminó estrellándose contra un poste a unos 30 metros del lugar. La mujer murió en el sitio.
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos ofreció una versión distinta de los hechos. Según la agencia, la mujer habría intentado embestir con su coche a los agentes de ICE, por lo que los disparos se efectuaron en defensa propia. Sin embargo, esta versión no resulta claramente verificable en el video que circula públicamente, lo que ha intensificado las dudas y las críticas por parte de líderes locales y organizaciones civiles. Poco después del incidente, decenas de manifestantes se congregaron en la zona, expresando su indignación por el operativo federal y por el uso de fuerza letal.
Algunos lanzaron bolas de nieve contra los agentes, mientras que los servicios de emergencia respondieron utilizando gas lacrimógeno y gas pimienta para dispersar a la multitud. El tiroteo ocurrió en el contexto de una operación migratoria masiva que las autoridades federales describieron como “la mayor acción en la historia de la agencia”. Según el anuncio oficial, cerca de 2.000 agentes federales serán desplegados en el área metropolitana de Minneapolis en las próximas semanas. La magnitud del operativo ha generado una fuerte reacción política en el estado.
El gobernador de Minnesota, Tim Walz, pidió calma a la población y aseguró que hará pública toda la información disponible sobre el operativo tan pronto como sea posible. Al mismo tiempo, criticó la falta de coordinación entre el gobierno federal y las autoridades estatales, señalando que el despliegue se realizó sin una comunicación adecuada. Por su parte, el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, fue aún más contundente. A través de redes sociales, exigió la retirada inmediata de los agentes de ICE, afirmando que su presencia estaba causando “caos” y poniendo en peligro la seguridad de la ciudad.
Más tarde, en una rueda de prensa, expresó con dureza su rechazo al operativo: “ICE, lárguense de nuestra ciudad otra vez”. Tras la muerte de la mujer, la fiscal del condado de Hennepin, Mary Moriarty, anunció el inicio de una investigación local independiente. Según explicó, este paso es necesario para garantizar transparencia y rendición de cuentas en un caso que ha generado una profunda conmoción social.
El incidente ocurre además en un contexto especialmente sensible para Minneapolis. A pocos kilómetros del lugar del tiroteo, en 2020, George Floyd murió a manos de un agente de policía, un hecho que desencadenó protestas masivas en todo el país y marcó profundamente a la ciudad. Ante este nuevo episodio, las autoridades locales se preparan para posibles nuevas manifestaciones en los próximos días.