
Rusia y Bielorrusia están llevando a cabo los ejercicios militares conjuntos denominados Zapad-2025, que se desarrollan del 12 al 16 de septiembre de 2025 y que han generado gran preocupación internacional debido a que incluyen prácticas con armas nucleares tácticas.
Según informó el presidente bielorruso Alexander Lukashenko, en el marco de estos ejercicios se están utilizando armas nucleares rusas desplegadas en territorio bielorruso, lo que marca un precedente sin precedentes en la cooperación militar entre ambos países desde el inicio de la guerra en Ucrania. De acuerdo con fuentes oficiales, las maniobras incluyen simulaciones de lanzamiento de misiles con capacidad nuclear, ensayos de respuesta ante ataques nucleares y pruebas logísticas para el traslado y aseguramiento de las ojivas.
Uno de los elementos más llamativos de estos ejercicios ha sido la práctica con el misil hipersónico ruso “Oreshnik”, el cual ha sido descrito por medios oficiales como capaz de portar cargas nucleares y que, según reportes, podría ser desplegado de forma permanente en Bielorrusia hacia finales de 2025. Tanto Moscú como Minsk han insistido en que estos ejercicios tienen un carácter estrictamente defensivo y que no están dirigidos contra ningún país en particular, aunque diversas naciones de la OTAN han expresado su preocupación y han calificado estas maniobras como una escalada provocativa que amenaza la estabilidad europea.
Estos ejercicios Zapad-2025 representan un nuevo punto de tensión en el escenario de seguridad internacional y confirman el creciente alineamiento estratégico entre Rusia y Bielorrusia frente a Occidente.