
La compra de acciones de Nike por parte del director ejecutivo de Apple, Tim Cook, dio un impulso inmediato al valor bursátil de la compañía deportiva. En las operaciones de este miércoles, las acciones de Nike subieron un 4,7 %, animadas por la señal de confianza enviada desde uno de los ejecutivos más influyentes del sector tecnológico. Según un comunicado obligatorio, Cook duplicó su participación en el grupo estadounidense al adquirir 50.000 acciones a un precio de 58,97 dólares por unidad.
Con esta operación, elevó su tenencia total a 105.480 acciones, valoradas en aproximadamente seis millones de dólares. Cook forma parte del consejo de administración de Nike desde 2005, lo que refuerza el peso simbólico de la compra. Las adquisiciones de acciones por parte de directivos suelen interpretarse como una muestra de confianza en la estrategia y el futuro de una empresa.
En este caso, analistas consideran que el movimiento de Cook respalda los avances impulsados por el actual CEO de Nike, Elliott Hill, y su plan de reestructuración denominado “Win Now”, orientado a recuperar competitividad y crecimiento. La señal positiva se vio reforzada esta semana por otra compra relevante: Robert Swan, miembro del consejo de Nike y exdirector ejecutivo de Intel, adquirió acciones del grupo por un valor cercano a los 500.000 dólares.
Ambos movimientos fueron interpretados por el mercado como un respaldo interno a la dirección actual de la compañía. Estas compras llegan en un momento complejo para Nike. La empresa reportó una fuerte caída de beneficios en el segundo trimestre y enfrenta crecientes preocupaciones por una desaceleración del negocio en China.
Desde comienzos de año, las acciones de Nike han perdido más del 24 % de su valor y se encaminan a su cuarto año consecutivo de retrocesos, mientras la dirección apuesta por nuevas estrategias de marketing e innovación para reactivar la demanda.