
En medio del resurgimiento del caso del delincuente sexual Jeffrey Epstein, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha pedido públicamente que se investigue a varias figuras de alto perfil por sus vínculos con el magnate fallecido. En mensajes difundidos en redes en línea, Trump mencionó al expresidente Bill Clinton, al exsecretario del Tesoro Larry Summers, al inversor y empresario Reid Hoffman y al banco estadounidense JP Morgan Chase, entre “muchas otras personas e instituciones”.
Al mismo tiempo, acusó a los demócratas de intentar reactivar el “engaño Epstein” para perjudicarlo políticamente y desviar la atención de otros problemas internos, y arremetió contra los parlamentarios republicanos que apoyan la publicación íntegra de los archivos de Epstein, calificándolos de “blandos y estúpidos”. Aunque el propio Trump ha aparecido en fotos y eventos sociales con Epstein en el pasado, insiste en que no tuvo una relación estrecha con él y subraya que no se ha probado ningún delito en su contra en este caso.
Jeffrey Epstein, un financiero con acceso a las élites políticas y económicas, fue acusado durante años de abusar de niñas y mujeres jóvenes y de facilitar su contacto con celebridades, empresarios y figuras públicas. Tras una primera condena por delitos sexuales contra una menor en 2008, volvió a ser detenido en 2019 por cargos de tráfico sexual; poco después fue encontrado ahorcado en su celda de una prisión de Nueva York. Su muerte, oficialmente catalogada como suicidio, no ha frenado las sospechas ni las teorías sobre el alcance de su red, que incluía viajes, reuniones privadas y donaciones con personajes influyentes de ambos partidos.
En ese contexto, la figura de Clinton ha sido señalada en varias ocasiones por vuelos en el avión privado de Epstein, mientras que grandes instituciones financieras han enfrentado demandas civiles por sus vínculos con el magnate. La tensión política aumentó recientemente cuando congresistas demócratas difundieron correos electrónicos y otros documentos en los que Epstein sugiere que Trump estaba al tanto del abuso de menores, con frases como “por supuesto que sabía sobre las chicas”, sin que por ahora hayan aparecido pruebas concluyentes que vinculen directamente al presidente con los delitos.
Paralelamente, en la Cámara de Representantes avanza una moción bipartidista para exigir al Departamento de Justicia la publicación de los archivos restantes del caso Epstein, lo que podría arrojar nueva luz sobre la red de contactos del financiero. Sin embargo, incluso si la Cámara aprueba la iniciativa, el proyecto todavía tendría que superar el filtro del Senado, donde los aliados de Trump podrían bloquearla, y luego ser firmado por el propio presidente. Por ahora, todo apunta a que una mayor desclasificación podría tener sobre todo un impacto político y simbólico, manteniendo viva la controversia en torno a Epstein y a las figuras que se movieron en su círculo, más que consecuencias penales inmediatas.
