
Italia marcará un antes y un después en la aviación comercial. Este martes despegará el primer vuelo de pasajeros en el que se permitirá que perros de más de diez kilogramos viajen en la cabina junto a sus dueños, un cambio normativo que busca garantizar un mayor bienestar animal y responder a una demanda creciente de los pasajeros. La medida, anunciada por el Ministerio de Transporte de Roma, se estrenará a bordo de un avión de la aerolínea ITA Airways en la ruta Milán-Roma, considerada una de las más transitadas del país.
Hasta ahora, las regulaciones eran estrictas: solo se admitían perros y gatos pequeños en cabina, con un peso máximo de entre siete y diez kilogramos, incluyendo el transportín. En el caso de los animales de mayor tamaño, la única opción era viajar en la bodega de carga, algo que muchos dueños trataban de evitar por temor a situaciones de estrés, ansiedad o riesgo para la salud de sus mascotas. La única excepción vigente eran los perros de asistencia, que sí podían acompañar a sus propietarios en la cabina.
Con la nueva normativa, Italia se convierte en uno de los países pioneros de Europa en abrir la posibilidad de que perros de gran tamaño viajen en cabina, aunque bajo reglas claras. Los animales deberán permanecer en una caja de transporte homologada durante todo el vuelo. Para los perros pequeños, esta caja deberá seguir ubicándose en el espacio destinado a los pies del pasajero. En el caso de los perros grandes, el transportín deberá colocarse en un asiento normal y podrá asegurarse con el cinturón de seguridad, garantizando tanto la seguridad del animal como la de los pasajeros.
La iniciativa busca también alinear el transporte aéreo con una sensibilidad social cada vez más marcada hacia los derechos y el bienestar de los animales. Diversas asociaciones de protección animal han celebrado la medida, considerándola un avance significativo, ya que reduce los riesgos que implicaba enviar a los animales en la bodega, donde las condiciones de ruido, temperatura y presión no siempre resultaban favorables.
ITA Airways ha destacado que el proyecto piloto en la ruta Milán-Roma podría ampliarse progresivamente a más trayectos nacionales e internacionales si la aceptación es positiva. Para muchos dueños de mascotas, se trata de una decisión largamente esperada que ofrece tranquilidad y refuerza el vínculo afectivo con sus animales durante los viajes.
Además, expertos en turismo señalan que este tipo de medidas podrían convertir a Italia en un referente europeo en materia de turismo pet friendly, atrayendo a viajeros que consideran a sus mascotas parte inseparable de la familia. De esta forma, con un simple vuelo inaugural, Italia no solo abre nuevas puertas para los amantes de los animales, sino que también envía un mensaje al resto del mundo: la movilidad aérea puede evolucionar para ser más inclusiva y respetuosa con el bienestar de todos los pasajeros, incluidos los de cuatro patas.