
La diplomacia internacional ha dado un paso que podría marcar un antes y un después en Oriente Medio. El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó en Nueva York una resolución para asegurar la paz en la Franja de Gaza, basada en un plan impulsado inicialmente por el presidente estadounidense Donald Trump y ahora respaldado por 13 de los 15 miembros del Consejo.
El documento contempla, entre otros puntos, el despliegue de una fuerza internacional de mantenimiento de la paz que supervise el alto el fuego, proteja a la población civil y garantice la llegada de ayuda humanitaria. Para muchos gobiernos, se trata de una oportunidad para estabilizar una región golpeada por años de bloqueos, escaladas militares y crisis humanitaria permanente. Sin embargo, la iniciativa está lejos de generar consenso sobre el terreno.
Hamás y otros grupos palestinos consideran la propuesta como una forma de “tutela internacional” que podría limitar su margen político y militar. Advierten que una fuerza multinacional, si se coordina de manera estrecha con el gobierno israelí, corre el riesgo de convertirse en un instrumento “al servicio de la ocupación” y no en un actor neutral.
También temen que la presencia de cascos azules termine consolidando el statu quo, sin abordar las causas profundas del conflicto: territorio, soberanía, bloqueos y el futuro político de Gaza. Ante estas críticas, diplomáticos de la ONU subrayan que cualquier despliegue deberá contar con un mandato claro y con garantías sólidas de imparcialidad.
Si finalmente se crea la fuerza internacional, tendrá que estar “bajo la autoridad y supervisión directa de las Naciones Unidas” y coordinarse exclusivamente con las instituciones palestinas reconocidas, evitando que quede subordinada a intereses de una sola parte.
El verdadero desafío será transformar la resolución en una presencia efectiva sobre el terreno, capaz de ganar la confianza de la población, contener nuevas escaladas y abrir la puerta a un proceso político más amplio que vaya más allá de un alto el fuego frágil y temporal.