
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, mantuvieron el lunes una conversación centrada en el alto el fuego vigente en la Franja de Gaza desde el 10 de octubre. Aunque el acuerdo sigue oficialmente en pie, la violencia mortal no se ha detenido por completo, lo que genera crecientes dudas sobre su sostenibilidad. Ambos líderes coincidieron en que el proceso enfrenta obstáculos significativos y que aún quedan compromisos fundamentales sin cumplirse.
Trump advirtió que, si Hamás no procede al desarme acordado, otros países de Oriente Medio ya han manifestado su disposición a intervenir militarmente. “Si no depongan las armas ahora, estos países los destruirán”, afirmó el mandatario estadounidense, subrayando que no se busca una escalada regional, sino el cumplimiento de los términos establecidos. El desarme de Hamás es un elemento central de la segunda fase del plan de paz impulsado por Washington. Sin embargo, la transición hacia esa segunda fase se ha visto retrasada debido al incumplimiento de varios puntos de la primera etapa.
Entre ellos, Israel sigue reclamando la devolución del cuerpo de un rehén secuestrado, que aún permanece en la Franja de Gaza. De acuerdo con las autoridades, todos los rehenes israelíes que permanecían con vida en manos de Hamás ya han sido liberados, pero el tema de los restos continúa siendo un punto de fricción. Trump había previsto anunciar en diciembre el inicio formal de la segunda fase del plan de paz, que contempla no solo el desarme de Hamás, sino también la retirada progresiva del ejército israelí de la zona.
Posteriormente, un gobierno palestino de transición asumiría la administración de Gaza, bajo la supervisión de un “consejo de paz” internacional encargado de garantizar estabilidad y seguridad durante el proceso. El primer ministro Netanyahu calificó su reciente encuentro con Trump en Florida como “muy productivo” y adelantó que Israel planea otorgar al presidente estadounidense el máximo galardón civil del país por sus esfuerzos diplomáticos. Trump, por su parte, reconoció que Netanyahu puede ser “muy difícil”, pero negó que existan tensiones entre ambos.
Aseguró además que, sin un liderazgo político firme tras el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, Israel “podría dejar de existir”, y definió al primer ministro israelí como un héroe. Otro de los temas centrales de la conversación fue la amenaza que representa Irán para Oriente Medio y para Estados Unidos. Trump afirmó que, si Teherán reactiva su programa de misiles o de armas nucleares, Washington consideraría nuevamente una acción militar.
Según fuentes israelíes, Irán está reforzando sus capacidades militares tras la denominada Guerra de los Doce Días con Israel en junio. Desde Teherán, un asesor clave del líder supremo respondió que cualquier agresión recibiría una respuesta “inmediata y dura”, mientras que el presidente iraní Massoud Pezeshkian acusó a Estados Unidos, Europa e Israel de querer “poner al país de rodillas”.
Por La Cruz Del Sur