
La empresa aeroespacial SpaceX, fundada por Elon Musk, recibió autorización para lanzar 7.500 satélites adicionales de la segunda generación de Starlink, una decisión que eleva a 15.000 el número total de satélites aprobados para su red de internet orbital.
La aprobación fue concedida por la Autoridad de Comunicaciones de Estados Unidos, que destacó que la ampliación permitirá ofrecer capacidades avanzadas de banda ancha satelital y facilitará servicios de conectividad de nueva generación, incluyendo opciones de comunicación directa con teléfonos móviles fuera del territorio estadounidense.
Los nuevos satélites forman parte de la estrategia de SpaceX para expandir el acceso a internet a nivel global, especialmente en regiones con infraestructura limitada o inexistente. La compañía considera que esta expansión es clave para reducir la brecha digital y fortalecer las comunicaciones en zonas remotas. De acuerdo con las condiciones establecidas, SpaceX deberá lanzar y poner en funcionamiento al menos la mitad de los satélites aprobados antes del 1 de diciembre de 2028, mientras que el resto deberá estar operativo antes de diciembre de 2031.
Estos plazos buscan garantizar un despliegue progresivo y controlado de la constelación. Inicialmente, la empresa había solicitado autorización para casi 30.000 satélites, pero las autoridades decidieron posponer una resolución sobre aproximadamente 15.000 de ellos, manteniendo el proceso de evaluación abierto para futuras decisiones regulatorias.
Actualmente, SpaceX ya es el mayor operador de satélites del mundo, con una constelación Starlink compuesta por alrededor de 9.400 satélites activos, lo que le otorga una posición dominante en el mercado de conectividad orbital. Esta posición ha generado debate en el ámbito regulatorio.
En años recientes, autoridades estadounidenses han señalado la importancia de fomentar una mayor competencia en el sector, advirtiendo sobre los riesgos de una alta concentración del control satelital en una sola empresa.
La nueva autorización refuerza el papel de SpaceX como actor central en el desarrollo de infraestructuras globales de comunicación, al tiempo que mantiene abierto el debate sobre el equilibrio entre innovación tecnológica, regulación y competencia en el creciente mercado del internet satelital.