
El ejército ucraniano atraviesa un momento crítico, enfrentando presión simultánea en los frentes oriental y meridional, según informó el Grupo de Ejércitos Sur. Las fuerzas reconocieron retiradas tácticas de hasta diez kilómetros en algunas zonas debido al intenso fuego de artillería rusa, que habría destruido “todos los refugios y fortificaciones” previamente establecidos.
Los combates más intensos se concentran actualmente en las inmediaciones de Hulyaypole, una pequeña ciudad del este cuyo control se ha convertido en uno de los principales objetivos de las tropas rusas. Además, Moscú busca cortar las rutas de suministro ucranianas más al norte, aislando posiciones clave. Según reportes locales, varios asentamientos cercanos a la línea del frente han sido bombardeados repetidamente por drones y bombas guiadas rusas.
Desgaste y desequilibrio tecnológico
Analistas militares atribuyen la situación al desequilibrio de recursos y tecnología entre ambos bandos. Las limitaciones de personal y equipo en el ejército ucraniano, junto con la superioridad de los drones y artillería rusos, han forzado al ejército de Kiev a retroceder en distintos sectores. En las últimas semanas, Rusia ha afirmado haber capturado nuevas posiciones en el este, mientras Ucrania mantiene su estrategia de defensa flexible, replegándose para reorganizar sus líneas.
Crisis de reclutamiento y deserciones
A la presión en el frente se suma un creciente problema interno de reclutamiento. Según fuentes oficiales, 20.000 hombres han desertado o abandonado sus unidades desde octubre, aunque se sospecha que el número real podría ser mucho mayor. Videos difundidos en redes sociales muestran episodios de reclutamiento forzoso, muchos de los cuales terminan frustrados por la resistencia de los civiles y la solidaridad de los transeúntes.
En julio, las autoridades ucranianas afirmaron que podían movilizar hasta 30.000 nuevos soldados al mes, aunque las cifras actuales parecen haber disminuido. Se estima que 200.000 efectivos ucranianos permanecen desplegados, frente a un contingente ruso que oscila entre 600.000 y 700.000 soldados en toda Ucrania. No obstante, no se conoce cuántos combaten directamente en el frente activo.
Pagos y moral de guerra
El Kremlin continúa ofreciendo grandes incentivos económicos para aumentar el número de voluntarios rusos, mientras que en Ucrania la fatiga de guerra y el costo humano se vuelven cada vez más visibles. Pese a los retrocesos, el ejército ucraniano mantiene la determinación de defender sus posiciones clave y reorganizar sus fuerzas en las próximas semanas.