El quinto día del US Open 2025 estuvo marcado por la intensidad deportiva en las canchas de Flushing Meadows y la expectativa del público que llenó las gradas desde las primeras horas de la jornada.
En la pista Arthur Ashe, la número dos del mundo, Iga Świątek, enfrentó a la neerlandesa Suzan Lamens en un duelo que atrajo miradas por el dominio habitual de la polaca en torneos de Grand Slam. También en el escenario principal se presentaron figuras como Jannik Sinner, firme candidato al título masculino, la joven estrella estadounidense Coco Gauff y el siempre combativo Tommy Paul, quienes deleitaron al público local con actuaciones vibrantes.
En el estadio Louis Armstrong, otro de los escenarios principales del complejo, destacó el partido de Naomi Osaka, que midió fuerzas ante la estadounidense Hailey Baptiste en un encuentro cargado de simbolismo por el regreso de Osaka al máximo nivel. También se vivió el choque entre el alemán Alexander Zverev y el británico Jacob Fearnley, ofreciendo al público un espectáculo de potencia y resistencia física.
Más allá de los resultados, la jornada dejó ver la enorme diversidad de estilos y generaciones que conviven en el tenis actual: desde veteranas campeonas como Osaka hasta nuevas promesas en ascenso como Gauff.
El clima, con cielos parcialmente nublados y una temperatura templada de 23 grados centígrados, favoreció el desarrollo de los encuentros y atrajo a miles de fanáticos que vibraron con cada punto. Fuera de la pista, la jornada también se vio salpicada por notas de color y rumores mediáticos, entre ellos los comentarios sobre la posible formalización de la relación entre la cantante Taylor Swift y el jugador de fútbol americano Travis Kelce, lo que añadió un matiz de entretenimiento adicional en torno al ambiente del torneo.
El día cinco del US Open dejó claro que el torneo avanza a toda velocidad y que las principales estrellas del circuito siguen respondiendo a la altura de las expectativas, preparando el terreno para un cierre de semana lleno de emociones y posibles sorpresas.